Letras tu revista literaria

jueves, 13 de septiembre de 2012

Pliegues de la ficción


La lentitud del magma


Por Pedro Luis Ibáñez Lérida* 

"La muerte de cualquier hombre me disminuye porque
estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca
hagas preguntar por quien doblan las campanas:
doblan por ti".
 John Donne


                        Si sometieramos al dictamen del sentido común el proceso degenerativo de la crisis económica y sus devastadores resultados, la conclusión a la que llegaríamos tendría como  argumento principal a la mentira. Los episodios que se suceden desde años atrás, describen el proceso de embaucamiento. No obstante es en la narración de los mismos donde se halla el verdadero entresijo. El escritor estadounidense Richard Ford, autor de la reciente novela "Flores en las grietas. Autobiografía y literatura", manifestaba que "la memoria es imperfecta en sí misma. Es importante no inventar  lo que nunca ocurrió". La intervención televisiva del presidente del Gobierno de España reclama la atención en este sentido. Toda su inclinación iba orientada en reconsiderar sus planteamientos iniciales. La cantinela electoral evolucionada al sentido común al que tanto apela. Dicho y, por supuesto, no hecho. Y para ilustrar su discurso simple, monótono y reiterativo, utilizaba ejemplos que parecían querer congraciarse con la sabiduría popular a modo de fábula. Cariacontecidos nos quedamos muchos al contemplar la imagen de un político tan circunstancial como rancio. Tony Judt, el historiador británico les llamaba "político pigmeos". El pasado 6 de agosto se cumplieron dos años de su fallecimiento tras una larga y penosa enfermedad, esclerosis lateral amiatrófica. En el año 2009 quedó paralizado desde cuello hacia el resto del cuerpo. Cuestión que no le impidió continuar escribiendo y desarrollar su reflexión crítica.

                        La letra de cambio es el empleo, siempre y cuando no se discuta de regulación laboral para no ahuyentar el capital que lo propicia. Se calcula que, sin contar con los trabajadores de la construcción, se crearan 200.000 empleos fijos directos e indirectos en la Comunidad de Madrid. Sede escogida para la construcción de un megacomplejo hotelero, escénico y lúdico promovido por el magnate Sheldon Adelson. En el que el casino de juego es su principal atractivo y es la pieza sobre la que se vertebra este entramado Y si bien sería  iluso pensar que este tipo de iniciativas no son bien acogidas y celebradas por los ciudadanos y que suponen unas expectativas interesantes. Tampoco nos puede desorientar de la equiparación engañosa que supone. Su pretensión es  trocar las condiciones laborales. Confeccionarlas a la medida que les señala el empresario. Una especie de patente de corso para modificar a su antojo cuánto considere que no se adecua a sus objetivos. Ese es el quid de la cuestión, la farsa sobre la que se asienta el halagüeño futuro inmediato que diseñan. Trabajo sí pero a costa de qué. Validar efectos y consecuencias bajo el rédito político. Es el escapismo de Houdini. La evasión como espectáculo. El empeño en recoger iniciativas de capital privado con todas las prerrogativas a su favor es extensivo a lo que antes fueron servicios públicos con garantías del estado autonómico. Veamos si no la realidad de la salud de las personas mayores cuando su máxima representante autonómica manifiesta que "la salud y el cuidado de los mayores son en primer lugar responsabilidad de los ciudadanos". Masculla la falaz idea de reconvertir el derecho en obligación. Somos responsables no sólo del pago de los impuestos, también de lo que estos no nos redunden como gasto social. Somos deudores y demandantes de servicios porque la política que se implanta es tan mísera como mendaz. Poco a poco el cerco se reduce. La limpia fractura de la impostura nos inmoviliza. Círculos irradiados de mentira van ensanchando su superficie. ¿Cómo ser honrado en una sociedad gobernada por ladrones y estafadores? ¿Cuántas palabras al viento? ¿Cuánto acomodo servil? Son los pilegues de la ficción que se fabrica sin decoro ni límite. La multitudinaria manifestación de independentismo catalán, fue organizada por la  ANC -Assemble Nacional Catalana- en el día de la Diada.  Allí que se fueron los dirigentes de los partidos políticos a rentabilizar su imagen independentista y el poder institucional catalán lavó su imagen tras los duros ajustes sociales. No se trata de cuestionar la actitud de un pueblo que abiertamente proclama su posicionamiento legítimo, sino de desvelar la asistencia que reciben los políticos en su denonado empeño en justificar el doble juego. Mutismo absoluto del gobierno catalán ante las manifestaciones que reivindican la rentabilidad social frente a la económica durante estos últimos meses. Los desempleados alcanzan los 700.000, ha solicitado un rescate por valor de 5023 millones de euros y ha descendido al puesto octavo de las comunidades autónomas en la generación de riqueza. Rezaba la pancarta "Cataluña, nuevo estado de Europa", pero y los políticos, ¿realmente tendrían vocación europea o sería otra actitud oportunista?

Pedro Luis Ibáñez Lérida, poeta, articulista, coeditor de Ediciones En Huida. Contacto: pedrolerida@gmail.com


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