Letras tu revista literaria

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sábado, 22 de agosto de 2015

Silencio viene el jefe

Por Salvador Moreno Valencia


Silencio viene el jefe
“Todos en la oficina callaron y algunos bajaron la cabeza. El jefe solía venir dos veces al día, y siempre se producía el mismo ritual. Todos temblaban porque en aquellas visitas el puesto de trabajo de uno de ellos iba a convertirse en un puesto en la cola de la oficina del paro. Así comenzaron los despidos: dos por día, luego los llamaron ERES, ya solo quedaban diez de los cien que fueran otrora.”

El héroe antropófago

“Érase una vez un hombre que ante su inminente desahucio, entró en el banco que pretendía robarle su casa y se comió al director del mismo.”

He tomado estos relatos del malogrado Sandro Pilas, para traerlos aquí a este nuevo número de nuestra revista, en concreto el número 74, porque estos dos breves relatos nos muestran la crueldad con la que vivimos en estos tiempos, sobre todo, ambos relatos nos descubren esa otra cara de la moneda, el primero el de la servidumbre de los empleados hacia el jefe, cosa ésta que está motivada por el miedo a formar parte de esa cola en la oficina de empleo, mal llamada así, porque allí lo que es empleo, si lo buscas, pues va a ser que no.

El segundo relato nos señala la dureza de los desahucios, y hasta el punto al que puede llegar un ser humano si vive en primera persona esa demoledora situación, y la verdad es que antes de suicidarse uno por tal motivo, mejor es, como bien nos dice Sandro Pilas en su relato El héroe antropófago, comerse al director de la sucursal en la que uno tenga su hipoteca, probablemente de este modo otros directores no firmarían con tan poca escrupulosidad los embargos.

Navegamos en tiempos confusos y convulsos, en los que campan a sus anchas la frivolidad y la estulticia, son tiempos en los que la lucha es tan necesaria como escasa, no salen voces a la palestra a contar la verdad, no, porque las voces de nuestros intelectuales están amaestradas como la voz del loro que repite lo que su amo le dicta, los intelectuales de hoy en día, habrá excepciones, no lo niego, digo que los intelectuales de hoy parecen más bien cabestros que usan los ganaderos para servir de guía a las toradas.


Nosotros, en Letras TRL intentamos a pesar de las dificultades que conlleva sacar una revista cada mes, decir nuestras verdades, las nuestras que se alejan de los dogmas y se aproximan a la parte más científica con la que podamos demostrar que esos intelectuales cabestros de sus mayorales nos mienten cada día con sus soflamas, y con su propaganda panfletaria y proselitista con el fin de idiotizarnos a todos para mantenernos bien amarraditos en el redil,; vamos a tirar nuestras palabras como si fueran piedras sobre esas cabezas pensantes, más bien sobre esos estómagos mal nacidos que solo piensan en sus putos ombligos.


lunes, 12 de noviembre de 2012

Reflexión y tolerancia



ALGO MÁS QUE PALABRAS

Víctor Corcoba Herrero*


            Con gran acierto a mi manera de ver, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en el año 2002 como resultado de la necesidad de la humanidad de reflexionar sobre el momento actual y así, poder hacer frente a los desafíos que se nos presentan desde el diálogo de todos con todos, se instituyo el Día Mundial de la Filosofía (15 de noviembre). Por otra parte, estamos en un momento de cambios, dentro de un mundo nuevo global injertado por una grave crisis de moral, causante de tantas divisiones, destrucción y muertes, como las causadas en España por los desahucios de las hipotecas. Todo este proceso nos viene afectando a todos, con una mayor o menor carga de ansiedad. Por consiguiente, debemos seguir siendo fieles a los ideales de la Carta de las Naciones Unidas y a la Declaración Universal de Derechos Humanos. 

            Entre estos valores esenciales está la tolerancia activa, el impulsar una educación de mínimos para todas las generaciones, la de promover medios de comunicación libres y plurales, proteger el patrimonio y fomentar el respeto a esta diversidad. También conmemoramos esta jornada internacional, el Día de la Tolerancia (16 de noviembre), recordando que, en cada uno de nosotros, todos los días del año, debemos ejercer el espíritu tolerante. Por tanto, ambas festividades celebradas en días contiguos se complementan y se perfeccionan mutuamente.

            Ciertamente, sin un espíritu tolerante es muy difícil reflexionar en conjunto. Ya en 2005, la Conferencia General de la UNESCO destacó la importancia de la filosofía como disciplina que estimula el pensamiento crítico e independiente. Por desgracia, vivimos a veces como auténticos fanáticos, sin apenas tener tiempo para pensar.  Hay hambre de pensamiento. Y esto no es bueno. Sin duda, el esclarecimiento de los desafíos contemporáneos, especialmente cuando éstos se relacionan con la ética y la moral, con la igualdad y la justicia, exigen a mi juicio un mayor diálogo entre culturas y una reflexión transversal que debería estar presente en todas las disciplinas. Estoy convencido de que el pensamiento crítico, la autocrítica ciudadana, es un ingrediente fundamental para que esta mundializada sociedad se enriquezca y participe de manera condescendiente con otras civilizaciones, a través del pluralismo de ideas. Desde luego, la reflexión siempre es algo saludable para toda la sociedad, es una dinámica que a todos nos beneficia, porque sobre todo ayuda a tender puentes entre las gentes y refuerza la exigencia de una convivencia hermanada.

            El trabajo de ayudar a convivir no es nada fácil, puesto que tenemos que conciliar la universalidad de los valores con la diversidad de las culturas. En un tiempo en que las sociedades viven cada día más en contextos multiculturales, necesitamos poner en claro nuestra capacidad de comprensión. Avivar debates filosóficos es una buena forma de explorarnos, mediante pláticas libres y abiertas, tenemos que descubrir entre todos un lenguaje común, capaz de ser asumido por todos los seres humanos. En el fondo, la UNESCO, lo que quiere celebrar con el Día Mundial de la Filosofía, es ante todo un ejercicio mundial de pensamiento libre, o mejor dicho, de aprender a filosofar. Realmente, en ocasiones, nos da la sensación que aún no hemos aprendido a luchar con el mundo de las ideas, que es una manera de decir no a la intolerancia. De entrada, todas las ideas son igual de respetables y cada persona debe sentirse sin ningún tipo de ataduras para poder participarlas de acuerdo con sus convicciones. Se trata de llegar a una unidad de acción, que nunca debe cesar cuando se trata de cuestiones esenciales a la vida, y máxime en el momento actual en el que todos dependemos de todos.

            Dicho lo anterior, y a pesar de todos estos avances filosóficos, la realidad es la que es, y lo complicado es librar hoy al mundo de la intolerancia. Por eso, la ciudadanía debe ser consciente de que el cultivo intolerante es la peor de las plagas y, como tal, debe actuar para que todas las personas puedan convivir en paz como buenos vecinos. Ha de hacerlo con una activa actitud positiva, inspirada en el reconocimiento y en el respeto hacia los derechos y libertades de los demás. El mundo tiene que hacer un ejercicio de aceptación de la diferencia, y entroncarse a unos valores comunes que nos sirvan para cimentar la convivencia. Las enormes tragedias, fruto del espíritu intolerante, están ahí como lección para educar, para advertir a no ceder ante ideologías que justifican la posibilidad de "machacar" la dignidad humana basándose en la diversidad étnica, religiosa o lingüística.

            Por desgracia, cada día se respeta menos en un mundo cegado por la intensa competencia económica. Hoy por hoy, la cultura de la reflexión y de la tolerancia brillan por su ausencia. El odio y la venganza, la humillación a las personas, se propaga como divertimento de masas. La misma alianza de civilizaciones no ha pasado de ser una buena intención, cuando debió ser una concepción de la vida basada en la comprensión hacia todo ser humano. También hay menos diálogo, menos apertura a los demás, menos participación de las personas, más indiferencia por el otro, más desgana por acrecentar la conciencia colectiva, más intolerancia en definitiva. Las acciones de los gobiernos son incapaces de obtener resultados eficaces y duraderos, porque a ellos mismos a veces les falta una auténtica voluntad de predicar con el ejemplo.

            Son también muchas las naciones que levantan muros, o que quieren levantarlos dentro de su propio país, en lugar de profundizar en la conciencia de la unidad de la familia humana. Si en verdad ejercitásemos el espíritu reflexivo, tampoco confundiríamos el amor a una tierra, la propia identidad de cada uno, con el desprecio a otras gentes. Ese nacionalismo exagerado, por ejemplo el avivado ahora en España con los catalanes, lo  que hace es enfrentar a los pueblos entre sí, además de ser profundamente injusto, porque es contrario al deber de solidaridad entre las nacionalidades y regiones.


*Víctor Corcoba Herrero/ Escritor
corcoba@telefónica.net
11 de noviembre de 2012.-


            

viernes, 29 de junio de 2012

La viga en ojo propio


La lentitud del magma

Por Pedro Luis Ibáñez Lérida* 


"La muerte de cualquier hombre me disminuye porque
estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca
hagas preguntar por quien doblan las campanas:
doblan por ti". John Donne

La viga en ojo propio

                        Alemania se sitúa en la cúspide del índice de población de la Unión Europea -UE-. Concretamente 81,7 millones de habitantes. La mayor potencia económica e industrial del viejo continente es también la más poblada. Sin embargo, las perspectivas futuras son bastante inciertas. La nación que determina con un nivel de influencia mayor que la del resto de los 26 estados miembros, es precisamente la que se encuentran en una situación acuciante por los bajísimos índices de natalidad. El envejecimiento de la población se traduce en una tasa de mortalidad mayor que aquélla. Obteniendo un saldo vegetativo negativo. También el desequilibrio es cada vez mayor. El 13,4 por ciento de la población es menor de 15 años y el 20,6 tiene 65 años. El país germano se halla en un callejón sin salida. Los datos son taxativos y marcan no sólo una tendencia. Es una realidad que va ganando espacio y tiempo. Esto contrasta con la inmovilista posición que mantiene en la UE. A raíz de las elecciones francesas, la corriente del crecimiento frente a la austeridad parece haber dotado de cierto crédito, al menos político, a Portugal, España, Irlanda y Grecia. Incluso esta última se ha atrevido a solicitar el retraso, hasta el 2016, del cumplimiento del plan de reforma y ajustes fiscales acordado con la Comisión Europea, FMI -Fondo Monetario internacional- y Banco Central Europeo -BCE-.

                        Los datos de la piramide poblacional alemana inspiran cierta desconfianza. La actitud inflexible hacia el exterior en cuanto a la distribución de la riqueza, rezuma en su interior en una aparente salud económica que tampoco revierte de una forma equitativa. Hace algún tiempo se estuvo extendiendo la idea de dar cabida a una iniciativa laboral que, al parecer, estaba dando unos resultados positivos en la sociedad alemana. Eran los llamados "minijobs". Empleos precarios que reducían la tasa de desempleo al coste de un máximo de 400 euros mensuales. Todo un ejemplo a seguir. El 63 por ciento de esos empleos son ocupados por mujeres. La diferencia económica con los hombres  se revela como una señal inequívoca que la merma de derechos no sólo se circunscribe a los países estrangulados por las políticas de austeridad. Vienen implementada por un patrón de conducta capitalista inhibida en la crisis económica que pervierte las relaciones laborales.

                        El declive de la natalidad agudiza el cuestionamiento de la  fecundidad en los paises desarrollados. La incorporación de medidas que concilien la vida familiar y laboral parecen haber quedado relegadas al olvido como una de tantas medidas de incentivación del empleo y la productividad. Las sociedades necesitan el rejuvenecimiento de sus estructuras humanas y las garantías que permitan el relevo generacional. Las causas pueden encontrarse en la redistribución de la riqueza. El agravamiento de la crisis económica afecta a la salud de la democracia. La soberanía popular se ve coartada cuando la incidencia de otros parámetros ajenos a la política imponen su ley, que no es otra que la de los mercados. Hace unos días una delegación del magnate norteamericano del juego, Sheldon Adelson visitó Madrid y Barcelona para comprobar los posibles terrenos de construcción de una ciudad del juego. Resultó cómico ver como un nutrido grupo de políticos de ambas ciudades y respectivas comunidades autónomas, rodeaban a los "hombres de negro". Nunca mejor dicho pues en su atuendo y medios de locomoción el color que imperaba era éste. Y ahí  vemos a aquéllos, adocenados y solícitos para tratar de causar a éstos la mejor de las imágenes. Sólo les quedaba desenrollar la alfombra y extenderla. Precisamente con el contexto de la crisis parece no importarles que una de las condiciones para implantar su lúdico negocio es mantenerse al margen de las regulaciones laborales de nuestro país. Una especie de burbuja laboral de derechos y obligaciones.

                        A pesar de las circunstancias económicas, que hablan más de un desmembramiento de la economía que de una respuesta común y esperanzadora promovida desde la política, es prioritario que el trabajo, la maternidad y los derechos laborales se conviertan en una triada con un sólido contenido transformador en las relaciones laborales. La animosidad de los ciudadanos consternada por un incierto futuro del que nadie les aclara, incide en la celebración y continuidad de la vida a través de los hijos. Cuidar esta faceta es esencial. Una sociedad envejecida, desregulada en derechos e inicua en la consideración del trabajo femenino, está abocada a la satisfacción cortoplacista del lucro y la despiada intencionalidad de corromper y envilecer el valor del trabajo.

Pedro Luis Ibáñez Lérida,  poeta, articulista, coeditor de Ediciones En Huida. Contacto: pedrolerida@gmail.com


miércoles, 15 de febrero de 2012

Europa y una crisis no tan imprevisible.

Por Eduardo Pérsico*.

            los prestamistas son tan voraces que  “Soberanía” ya ni es una palabra.

                                      Alfredo Palacios, político argentino. 1934.                   


        El Fondo Monetario Internacional a través del jefe de la misión de saneamiento en Grecia, admitió a principio de febrero como ‘una exageración el aumento de los impuestos para comenzar a recomponer la economía griega al borde de la quiebra’, - según el mismo gobierno- y dijo que el mismo FMI ‘debería haberse centrado más en la limitación de los gastos de ese país’. De igual manera nadie sabe si es peor el remedio que la enfermedad, pero esa aceptación es infrecuente en este organismo siempre ávido del ajuste feroz sobre los países con deuda financiera, aunque por estos días los ‘ajustados’ serán naciones donde se creía definitivo el venerado Estado de Bienestar. Grupo de países que entre sus pocas debilidades dependen de una constante importación de petróleo desde áreas geográficas cada día más arduas en dominar, variante que casi no sucediera en América Latina cuando hace una década la acosara una crisis financiera similar que originó daños formidables en toda la región. Con síntomas comparables a los que hoy padecen el sector poblacional más bajo de todos los países centrales de Europa, y consecuencias que pueden extenderse a sectores más favorecidos en esa escala que le otorgara a la sociedad toda, mejores condiciones objetivas como la generalizada inclusión ciudadana  y el consecuente logro de muchos derechos sociales que les llevaran décadas obtener. Y ante ese panorama en España no se equivoca ni su jefe de gobierno, Mariano Rajoy, al vislumbrar grandes manifestaciones contrarias a las quitas sobre la población menos pudiente; un efecto que digamos, él hubiera preferido sobrellevara el gobierno anterior y la gente le reprochara a Rodríguez Zapatero ‘joder hombre, que esto con Franco no hubiera pasado’.

     Pero viñetas aparte, si los banqueros insisten en cobrar los créditos no hay esquive posible ante el rigor político de la Europa actual, y como a pagar se ha dicho se vislumbran las mismas recetas aplicadas con prolijidad y en el mundo entero por los inflexibles acreedores. A saber, el Poder financiero con sus emisarios políticos de turno de entrada buscará controlar las organizaciones sindicales y sociales, por tratarse del flanco con mayor resistencia y capacidad de movilización y protesta en todo el globo, y si el encuadramiento lo hacen según el uso de cada país y con menos acciones sangrientas como las ocurridas en América Latina por los años setenta, es un resultado muy difícil de preanunciar ahora. Además, los efectos de la globalización en el mundo entero, créase o no, produjo una desnacionalización financiera que terminó estragando la concepción del capitalismo industrialista y de producción de cada país afectado, efecto que dentro de América Latina y con la creación de un amplio banco regional, de esa instancia nefasta se recuperan de a poco los países que también, hoy esquivan mejor esas encerronas bancarias que ofrecen fondos virtuales que nunca llegan para inviables ‘proyectos de desarrollo’. Esa especie de diversión de los grandes colocadores de capital gestados por la globalización, el Eterno Bienestar y el ‘fin de la historia’ que ensoñara el Francis Fukuyama por mandato de Estados Unidos..

       El liberalismo económico con sus pergeños financieros incluidos imposibilita la incorporación de las grandes mayorías en su proyecto, veamos que al comenzar la que hoy nos parece hasta previsible ‘la no recuperación de los dineros prestados’, tanto en España con sus hipotecas incobrables o en Argentina hace diez años con el ‘corralito’ bancario, ese fin de fiesta extemporáneo lo pagaron en su mayoría los inversores de la clase media y hacia más arriba se detuvo la rueda. Por matemática pura, eso que según nos enseñaron en el cole primario casi nunca se equivoca, con estos ardides delincuenciales del capitalismo financiero esa certeza acaba siendo incierta. Acaso porque curiosamente los promotores de semejantes engendros también aplauden el Consenso de Washington, esa manual desprolijo  que desde los años ochenta establece como salida de las crisis en cada país la reducción de las administraciones públicas, la venta imprescindible de las empresas nacionales sean o no deficitarias,- en Argentina sobran ejemplos- y profundizar más y más los ajustes hasta que la recuperación de las acreencias  de los bancos se haya cumplido. Un sencillo libreto de aprietes presupuestarios siempre incluyendo sin falta a lo más bajo de la escala social, a quienes si pueden también le arrasan sus garantías jurídicas y las lógicas expectativas como miembro de una sociedad en estado de derecho. Y hace muy bien el gobierno de los españoles en reconocer de antemano que esos trebejos no son fáciles de conjurar y más aún en una Europa sin grandes recursos petroleros, hoy imprescindibles en plena civilización del automóvil. Es muy posible que crecerán sobre los gobiernos la demanda de los sectores empresarios y socialmente más elevados que no perdonarán, esto es sabido, las dificultades que tendrá cada Estado en lograr créditos blandos a futuro. Y aunque cada crisis por más que hubiera sido previsible en un área tan desarrollada culturalmente como en el centro europeo, no será insuperable ni mucho menos. Y más aún, acaso hasta les resulte instructiva. (feb.2012)


*Eduardo Pérsico nació en Banfield y vive en Lanús, Buenos Aires, Argentina.


www.eduardopersico.blogspot.com     

 


sábado, 14 de enero de 2012

¿Cómo cambiar el mundo


Por Esther Vivas*


¿Cómo cambiar el mundo? Ésta es la pregunta que se formulan miles de personas empeñadas en cambiar las cosas, la pregunta que se repite a menudo en encuentros sociales alternativos... una pregunta que como bien decía el filósofo francés Daniel Bensaïd no tiene respuesta porqué “No nos engañemos, nadie sabe cómo cambiar el mundo”. No tenemos un manual de instrucciones pero sí que tenemos algunas pistas de cómo hacerlo y algunas hipótesis de trabajo.

La lucha en la calle y en los movimientos sociales es la primera premisa, ya que no habrá cambios espontáneos desde arriba. Aquellos que hoy ostentan el poder no renunciarán sin más a sus privilegios. Cualquier proceso de cambio será fruto de la toma de conciencia de los de abajo y del combate por recuperar nuestros derechos desafiando desde la calle a los que mandan. Así lo demuestra la historia.

Pero también es necesario construir alternativas políticas que vayan más allá de la movilización social, ya que no podemos limitarnos a ser un lobby de aquellos que mandan. Es necesario ser capaces de plantear opciones políticas alternativas antagónicas a las hoy dominantes y que tengan su centro de gravedad en las luchas sociales. Siendo muy conscientes de que el sistema no se cambia desde dentro de las instituciones sino desde la calle, pero que no podemos renunciar a unos espacios que también nos pertenecen.

Hoy las instituciones están secuestradas por los intereses privados y del capital. Una minoría social, que es la que tiene el poder económico, está totalmente sobre representada en las mismas y cuenta con el apoyo incondicional de la mayor parte de quienes ostentan cargos electos. La dinámica de ‘puertas giratorias’: aquellos que en la actualidad están en las instituciones y mañana en los consejos asesores de las principales empresas del país es una constante y una realidad. Nos presentan la ideología neoliberal como socialmente dominante... y esto es falso. Y por eso pensamos que voces anticapitalistas y antisistema serían útiles en las instituciones rompiendo con el discurso político hegemónico. Demostrando que “otros mundos” son viables y que “otra práctica política” es tan posible como necesaria.

Hay que avanzar en ambas direcciones y supeditar esta última a la primera, creando mecanismos de control de abajo a arriba y aprendiendo de los errores del pasado tanto de la izquierda política como social. Partiendo de que nadie tiene verdades absolutas, de que el proceso de cambio será colectivo o no será, de que hay que aprender los unos de los otros, de que es necesario trabajar sin sectarismos ni seguidismos y que a menudo las etiquetas separan más que unen. Sin por ello caer en relativismos ni en renuncias ideológicas. Seguramente éstas sean las lecciones más difíciles: romper con el dominio moral e ideológico del sistema capitalista y patriarcal.

Y como cambiar el mundo no es cosa de dos días... sino que es una tarea de largo recorrido, que requiere de constancia, perseverancia y de una “lenta impaciencia”, como señalaba de nuevo Daniel Bensaïd, es necesario ir avanzando en nuestras utopías desde lo cotidiano en paralelo a la movilización social contra las políticas actuales y en defensa de otras medidas. Modificando el mundo en nuestro día a día. Demostrando con nuestra práctica que “otra manera de vivir” es tan posible como deseable. Alternativas desde la economía cooperativa y autogestionaria, el consumo crítico y agroecológico, las finanzas éticas, los medios de comunicación alternativos... son iniciativas imprescindibles para caminar hacia otro modelo de sociedad.

Siendo conscientes de que éstas no son un fin en sí mismo sino un medio para avanzar sin perder de vista un horizonte de sociedad más justa y equitativa para todas y todos. Apostar por una economía solidaria en el día a día y reivindicar a la vez una economía fiscal progresiva, que los que más tienen más paguen, que se eliminen las SICAV, se persiga el fraude fiscal; construir proyectos agroecológicos y trabajar también para que se prohíban los transgénicos, a favor de un banco público de tierras; tener nuestros ahorros en una cooperativa de crédito pero reivindicar una banca pública al servicio de los de abajo. El camino se demuestra andando y no podemos esperar a mañana.

Aunque no hay que olvidar que un cambio de modelo social requiere de la movilización consciente de la mayoría de la población y una proceso de ruptura con el actual marco institucional y económico. La irrupción de la “revolución” en el panorama político, a raíz de las revoluciones de Túnez y Egipto, a pesar de sus debilidades y límites, es por ello una magnífica e inesperada noticia que nos ha deparado este 2011.

Asimismo tenemos que situar nuestro papel en el mundo y el impacto de nuestras prácticas en el ecosistema. Vivimos en un planeta finito, aunque el sistema capitalista se encargue de que nos olvidemos a menudo de ello. Nuestro consumo tiene un impacto directo allí donde vivimos y si todo el mundo consumiera como aquí lo hacemos un solo planeta no bastaría. Pero igualmente nos instan a un consumismo desfrenado y compulsivo, prometiéndonos que a más consumo más felicidad, aunque la promesa después nunca se cumple. Hay que empezar a plantearnos que tal vez podamos “vivir mejor con menos”.

De todos modos, nos quieren hacer culpables de unas prácticas que nos imponen. Nos dicen que vivimos en una sociedad consumista porqué a la gente le gusta comprar, que hay agricultura industrial y transgénica porqué así lo queremos... mentira. Nuestro modelo de consumo se basa en la lógica de un sistema capitalista que produce mercancías a gran escala y que necesita que alguien las compre para que el modelo siga funcionando. Nos quieren hacer cómplices de unas políticas que sólo a ellos benefician. Afortunadamente el mito del más mejor ha empezado a resquebrajarse. La crisis ecológica que vivimos ha encendido las luces de alarma. Y sabemos que esta crisis climática tiene sus raíces en un sistema productivista y cortoplacista.

Hoy una ola de indignación recorre Europa y el mundo... rompiendo el escepticismo y la resignación, que durante años ha prevalecido en nuestra sociedad, y recuperando la confianza en que la acción colectiva sirve y es útil para cambiar el actual orden de cosas. Aprendemos de la Primavera árabe, del “no pagaremos su deuda” del pueblo islandés, del levantamiento popular, huelga general tras huelga general, en Grecia y ahora del latido de Occupy Wall Street en el “corazón de la bestia” que señala que frente al 1% que manda somos el 99%. Los tiempos se comprimen y se aceleran. Sabemos que podemos.

*Esther Vivas es coautora de "Resistencias globales. De Seattle a la crisis de Wall Street", entre otros libros. Artículo publicado en la revista Iglesia Viva.


viernes, 13 de enero de 2012

La marcha de los peruanos sin agua y la mancomunidad de Municipalidades del Litoral de Lima Sur, fue un éxito total.

Después de haber realizado una primera marcha exitosa en la panamericana sur, se viene coordinando realizar una movilización en Lima y Callao, con el apoyo de otras grandes instituciones, y luego se hará la gran marcha nacional por el agua, prevista para el 22 de marzo, día mundial del agua.

Esto porque el actual gobierno poco o nada viene haciendo a favor de agua desagüe, es mas se ha paralizado varias obras ya empezadas por la anterior gestión, desde su juramentación del gobierno actual solo se escucha lindezas, desde entonces, muy pocas medidas se han tomado que garanticen un uso eficiente del agua. Es urgente cambiar esta manera de actuar. El agua es escasa, está mal distribuida y mal utilizada, y es un derecho humano.

Hoy en día mas 14 millones de personas no tienen acceso suficiente al agua potable y todos los días este número va en aumento, Colabora con nosotros para hacer un cambio real. Tenemos que actuar con rapidez y no hay un mejor momento que ahora.

Nosotros (MPSA) venimos trabajando varias alternativas, quizás sin el debido apoyo del gobierno actual menos de algunas instituciones benéficas.

Uno. Venimos levantando proyectos de forestación y reforestación con plantas maderables, en varias provincias nuestro objetivo es reforestar 100mil hectáreas en todo el Perú.

Dos. Para 2015, queremos reducir a menos de la mitad el número de personas sin acceso suficiente a agua potable segura, de 14 millones a 5 millones,

El objetivo de nuestra organización es "promover esfuerzos para concientizar que si no hacen realmente grandes proyectos de agua desagüe, como: reservorios de agua, plantas de tratamiento, desalinización, otro de los grandes problemas es nuestra agricultura, se vienen afectando en forma irreversible por los cambios climáticos.

Tres. Se viene trabajando coordinadamente con varias instituciones, públicas y privadas la instalación de unos 200 sistemas de atrapanieblas, en lugares donde existe neblina, y con ella reforestar y dar agua para consumo humano.

Es una iniciativa emprendida para asegurar que los objetivos relacionados con el agua de la Declaración del Milenio puedan ser conseguidos.

Por último nuestra organización viene levantando un gran documental del agua a nivel nacional, denominado el "Mapa del agua. Diagnóstico del estrés hídrico en el Perú", estará incluidas danzas, evocaciones, canciones etc.

En una primera etapa estamos coordinando para llevar un informe, a los foros internacionales, de zonas tan diversas como la costa norte, el Altiplano y la Amazonía. Posteriormente continuaremos recorriendo el país recogiendo las condiciones del manejo del agua en las demás regiones. Pretendemos reunir la mayor cantidad posible de información para trasmitirlas a través de videos documentales, redes sociales, publicaciones y otros medios accesibles a la mayor cantidad de población nacional e internacional, y sensibilizar.

Abel Cruz Gutiérrez.

Presidente del Movimiento Peruanos Sin Agua.

Teléfono móvil. 991808996

http://www.rpp.com.pe/2012-01-11-pobladores-del-sur-chico-bloquean-carretera-panamericana-foto_439754_1.html#swfplayer.

http://www.rpp.com.pe/2012-01-10-lurin-realizaran-marcha-para-exigir-que-se-solucione-escasez-de-agua-noticia_439529.html.

El Diario de Alvaeno

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