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martes, 10 de mayo de 2016

¿ES LA LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO UNA LEY INJUSTA?


Por Alvaeno

Ahí están los datos y las muertes de mujeres y la violencia que algunos hombres ejercen sobre ellas, eso es evidente, es una ley que “protege” a las mujeres, pero que también, en muchos casos, deja a los hombres en total indefensión ante el mal uso que algunas mujeres hacen de ella.

No hay que permitir ningún tipo de violencia, eso es más que obvio, porque ninguna violencia tiene justificación ni razón de ser, pero ¿qué ocurre cuando hay personas que se aprovechan de esta ley para beneficiarse y cruelmente acabar con el hombre? Ocurre que los perjudicados en estos casos son los hombres a los que no defiende esta ley, sino que los condena de antemano sin dejarles siquiera la presunción de inocencia.

Esto lo sabemos, ¿y la violencia silenciosa de la que son víctimas cientos de hombres?, nadie parece hacerse eco de ella, ni el gobierno, ni los medios de comunicación. Aunque hoy en día existen varias asociaciones de hombres que luchan en contra de esta “otra violencia”, que parece no existir, pero que silenciosamente es un arma capaz de hacer que miles de hombres se suiciden cuando se le cierran todas las puertas, y no se les deja opción, excluyéndolos, alejándolos de sus hijos, y, en muchos casos, encarcelándolos por denuncias que a la postre se demuestra que son falsas. ¿Quién les devolverá a esos hombres los días que han pasado en un calabozo a espera de un juicio para ser juzgados por algo que no cometieron? ¿Quién restituirá el nombre y la dignidad de esos hombres? ¿Quién limpiará la imagen falseada que se da de ellos ante sus hijos?

Preguntas que no suelen tener respuesta ni por parte de la administración, ni por parte de los medios de comunicación, ni por parte de los ciudadanos. Una mancha que oscurece la tan manida frase de que hay (tenemos) que luchar para conseguir la igualdad entre mujeres y hombres.

No digo que las cientos de mujeres que mueren a manos de sus exparejas sea un caso apartado, sino que es, todos lo sabemos, una lacra que debemos eliminar entre todos, pero también hay que reconocer y ayudar a esos cientos de hombres que sufren la violencia por parte de sus exparejas, también hay que trabajar en conjunto para evitar, también, la muerte de muchos de ellos, ya sea a manos de sus exmujeres o por la decisión de suicidarse que muchos toman ante la impotencia y la imposibilidad de que se cumplan sus derechos.

Una madre tiene sus derechos, los mismos que un padre, y no se puede privar a ninguno de ellos de lo más importante que tienen en común. Los hijos.

Pero una mujer puede y de hecho se erige, en la mayoría de los casos, en guardia y veladora de los hijos sin permitir “injustamente” que estos disfruten de la presencia de sus padres. Existen mil y una forma de manipular, cientos de estrategias que esas mujeres ponen en práctica para excluir a los padres biológicos, para eliminarlos de su entorno, y, por ende, del entorno de los hijos, que son, al fin y al cabo, los que pagan y sufren las consecuencias de esta barbarie, a la que no podemos llamar por otro nombre que por VIOLENCIA, ejercida por las mujeres hacia sus parejas o exparejas, ¿con qué finalidad se llevan a cabo estas acciones? ¿Qué sentido tiene usurpar a los hijos la presencia de sus padres? ¿Qué razones se pueden esgrimir para que, en casos normales, a un padre no se le permita ver o estar con sus hijos?

No creo que exista una razón de peso para que esto ocurra, pero ocurre con más frecuencia de lo que creemos.

¿Cómo un padre que se implica o quiere implicarse en la educación de sus hijos, un hombre normal que asume su papel y sus responsabilidades como padre, sí está capacitado para pagar la pensión alimenticia de los hijos que tiene en custodia la madre, y al parecer, según la ley, no está capacitado para educar y estar con sus hijos con una custodia compartida? ¿No es esto una contradicción en sí?, desde mi punto de vista, lo es, y no solo una contradicción, sino que a mi modo de ver es toda una injusticia y un atentado contra la estabilidad emocional de los hijos, que sin culpa, pagan estas arbitrariedades que se cometen, tanto por parte de esas madres, como por la administración que otorga el poder total a las mujeres con esta Ley Contra la Violencia de Género, ¿a cuento de qué?
“Inducir a un hijo/a a infringir el régimen de custodia compartida, o de visitas, establecido por una sentencia de la autoridad judicial o administrativa”, según el Artículo 225 bis* del código penal puede condenarse con penas que van de los dos a los cuatro años de prisión, así como a la privación de la patria potestad durante diez años.
Muy bien, pero cuando es una mujer la que lo hace, parece que no pasa nada, la justicia o no actúa, o lo hace muy lentamente, o simplemente la da la razón a ella. ¿Qué ocurre si es el padre el que infringe esta ley? Lo sabemos de sobra, lo primero que se hace es detenerlo y luego, por supuesto, condenarlo a cumplir lo establecido en la citada ley.
Ahora pregunto de nuevo ¿ES ESTO IGUALDAD, ES ESTO JUSTICIA?
SALV-E-AE
“Los que van a morir te saludan”.
*SECCIÓN 2

De la sustracción de menores
Artículo 225 bis
1. El progenitor que sin causa justificada para ello sustrajere a su hijo menor será castigado con la pena de prisión de dos a cuatro años e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de patria potestad por tiempo de cuatro a diez años.
2. A los efectos de este artículo, se considera sustracción:
  • 1.º El traslado de un menor de su lugar de residencia sin consentimiento del progenitor con quien conviva habitualmente o de las personas o instituciones a las cuales estuviese confiada su guarda o custodia.
  •  
  • 2.º La retención de un menor incumpliendo gravemente el deber establecido por resolución judicial o administrativa.
3. Cuando el menor sea trasladado fuera de España o fuese exigida alguna condición para su restitución la pena señalada en el apartado 1 se impondrá en su mitad superior.
4. Cuando el sustractor haya comunicado el lugar de estancia al otro progenitor o a quien corresponda legalmente su cuidado dentro de las veinticuatro horas siguientes a la sustracción con el compromiso de devolución inmediata que efectivamente lleve a cabo, o la ausencia no hubiere sido superior a dicho plazo de veinticuatro horas, quedará exento de pena.
Si la restitución la hiciere, sin la comunicación a que se refiere el párrafo anterior, dentro de los quince días siguientes a la sustracción, le será impuesta la pena de prisión de seis meses a dos años.
Estos plazos se computarán desde la fecha de la denuncia de la sustracción.
5. Las penas señaladas en este artículo se impondrán igualmente a los ascendientes del menor y a los parientes del progenitor hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad que incurran en las conductas anteriormente descritas.

·             

lunes, 25 de noviembre de 2013

La mujer como objeto de enfermedad

Carta a una estudiante de Sociología sobre la Medicina sin límites (y las mujeres)*


     2013-11-25    
    
Querida estudiante de Sociología:
A veces la vida te da bofetadas donde menos las esperas.

Las más dolorosas son las que te vuelven del revés.
A veces las bofetadas te detienen en tu deambular.
Vas de prisa de aquí para allá, clases, exámenes, reuniones, viajes, nuevos amigos, viejos compañeros, amistades femeninas y masculinas, hermanos, amigos de infancia, papá y mamá, abuelos, algún primo, vecinos, idas y venidas, vives la vida, vas al cine, haces teatro, aprendes, estudias, debates, lees, vibras, sientes, bailas, bebes, te enamoras, tienes sexo con y sin amor, discutes, te enfadas, hablas, te quejas, propones, ansías, dudas, escribes, aprendes, te enterneces, lloras, sueñas y sin saberlo vas adquiriendo una "cáscara amarga" que a ti misma te asombra.

La "cáscara amarga" del miedo a la vida, al "después de la facultad".

No hay buenas perspectivas, no hay planes definidos, no hay relación entre tu "capital docente" y el que se precisa para trabajar. Tienes miedo a terminar y a tener que emigrar, o acabar sirviendo copas a los "erasmus" de turno.

Y de pronto recibes una bofetada de esas que duelen, de las que te vuelven del revés, de las que te detienen en tu deambular. Descubres la brutal realidad de la Medicina y de sus abusos. No lo puedes creer. Es imposible que sea cierto. ¡Es increíble lo que hacen con las mujeres!

Hay una Medicina sin límites, hay un exceso médico global. ¡Y tú sin enterarte y ese es un campo que merece el estudio!

Hay todo un ámbito de sociología de la salud con excelentes sociólogos españoles.

Vacunas
En lo personal apenas has tenido contacto con los médicos, poco más allá de unas anginas de pequeña y las vacunas del calendario obligatorio.

"¿Obligatorio?" No, ya lo has aprendido, no es obligatorio. Es, además, discutible. Las vacunas no son remedios mágicos sino simples medicamentos. En Granada hubo un brote de sarampión, por los "antivacunas". Es conocido en toda España, hasta a ti te suena. Intervino el juez para obligar a vacunar a unos niños. En total hubo 50 casos.

Unos meses después hubo otro brote en Sevilla, casi 40 veces mayor (en torno a los 1.800 casos, casi todos de pobres, gitanos y excluidos). No por antivacunas sino por no llegar los servicios sanitarios a los que más lo necesitan (ahora sabes que eso se llama "Ley de Cuidados Inversos" de forma que cuantos más cuidados se precisan menos se reciben, cuestión grave si hablamos de equidad). Casi nadie conoce este brote.

En Granada el brote de sarampión se controló porque sus médicos y enfermeras de atención primaria habían llegado y llegan a los gitanos y a otros grupos de excluidos sociales. Son grandes profesionales. Pero todo el mundo recuerda lo de los antivacunas de Granada. Es como lo de la gripe, otra vacuna que tal, sólo que ésta no sirve para nada, sólo efectos adversos, pero ¡quieren obligar a los profesionales sanitarios a ponérsela! En Nueva York ya lo han logrado. Hay que estudiar este loco mundo de las vacunas, tan irracional y absurdo. ¿Quién pagará a los que toman esas decisiones contra la ciencia y desacreditan las vacunas todas?

La vacuna del sarampión tiene también su lado social, como bien demuestra el brote en Canadá, sin antivacunas y con alta tasa de vacunación. Realmente la vacuna del sarampión es una "bomba de tiempo" de forma que retrasa los brotes hasta 20 años. Por eso ahora no hay en América Latina, porque no han pasado 20 años desde el inicio de la vacunación allí. Ellos se creen que es por los antivacunas en Europa.

Pero lo más interesante es lo de las mujeres del "cinturón bíblico" en Holanda, que rechazan las vacunas y por ello sufren el sarampión y sus consecuencias, adquieren "defensas" de por vida y se las transmiten a sus hijos (nacen con anticuerpos para defenderse los primeros meses de vida). Las mujeres vacunadas no pasan el sarampión, tienen niveles bajos de anticuerpos (y peor cuanto más retrasen los embarazos, ahora el primero casi hasta casi los 40 años). La vacuna del sarampión, pues, evita el sarampión en las niñas de hoy para que lo tengan de jóvenes, o peor, sus hijos que nacerán sin defensas. ¡Esto hay que estudiarlo, es interesantísimo!

 ¡Hay que estudiar vacunología social! Hay que entender el complejo mundo de las vacunas y su situación en la imaginación y en el terreno donde interaccionan la ciencia, la política, la religión, las creencias, los intereses económicos, los viejos miedos a las epidemias, el uso de la Medicina para el control de las poblaciones, la "autoridad" sanitaria y mucho más.

Citología
Has ido ya al ginecólogo. Te llevó mamá. Para la píldora, y por si te ponías la vacuna contra el virus del papiloma humano. Te rebelaste. No querías que te "hurgaran", ni querías la vacuna, ni hacerte análisis. Te hurgaron y te hicieron análisis (todo ello innecesario para empezar con la píldora) y te juraste que nunca más. Conseguiste que no te vacunaran (no querías terminar como tu amiga, con unas convulsiones de efecto adverso y tratada con antiepilépticos, sin poder salir de marcha ni tomarse una miserable caña).

Ahora sabes que la citología (Papanicolau) para el diagnóstico precoz del cáncer de cuello de útero es una técnica de la que se abusa en España. De hecho es algo innecesario en España y menos a tu edad. En España el 99,7% de las mujeres no mueren de cáncer de cuello de útero. Los programas de citología provocan más daños que beneficios. Cumplen, también, la Ley de Cuidados Inversos y no llegan a quienes se podrían beneficiar como prostitutas, presidiarias, drogadictas, vagabundas y excluidas en general. Así, de cada 5 españolas muertas por cáncer de cuello de útero, a 4 nunca se les había hecho una citología. Mientras tanto se hacen 10 millones de citologías cada año a las españolas que no lo necesitan, con los consecuentes efectos adversos, falsos positivos, conizaciones y hasta extirpaciones sin fundamento. Hay que estudiar las razones de este encarnizamiento, de este ver "sucias" a las mujeres y sus vaginas, y de hacer negocio haciendo daño.

¡No digamos ahora que además determinan la presencia del virus del papiloma humano! Menos mal que has aprendido que esa vacuna es también de las "productoras de dinero", como la de la gripe. Los virus del papiloma son parte del ecosistema humano y conviven en la vagina y en la piel y las mucosas con otros gérmenes y con las propias células humanas. Además, la vagina y el cuello del útero se "limpian" de los pocos virus cancerígenos sin problemas. Por ejemplo, tenían virus contra los que se vacunan, en un estudio en Barcelona, apenas el 28% de las lesiones cancerígenas de cuello de útero. Lo de vacunar contra el papiloma es un experimento, una intervención más en contra de la mujer. Es remachar el cuerpo de la mujer como carne de cañón. Lo malo es la vacuna en las vírgenes y ahora lo peor es promoverlo incluso en las que ya tienen experiencia heterosexual vaginal, el colmo de lo innecesario y sin fundamento científico.

Menopausia, osteoporosis y embarazo
El paradigma de la mujer como "débil" y necesitada de prevención y "enferma" a la que hay que "curar" desde que se hace mujer hasta que se muere sostiene y alimenta a muchos especialistas de ginecología-obstetricia, y de medicina de familia. Transformar el embarazo, parto y puerperio en enfermedad sostiene una especialidad, como un ejército sostiene a una lengua para transformarla en nación. Lo lograron, además, con la transformación de la menopausia en enfermedad cuyo "tratamiento" dejó en el mundo un reguero de cientos de miles de mujeres con cáncer de mama, infartos de miocardio, ictus y embolias pulmonares (irónicamente en esto se añadieron a los especialistas citados algunos de cardiología). Y sin arrepentirse al ver el daño, al contrario. Siguen ahora con el mismo encarnizamiento con la osteoporosis que presentan como enfermedad en forma de epidemia invisible o silenciosa, para atemorizar (aquí se suman algunos traumatólogos y reumatólogos). Así han logrado que España sea líder en el mundo de consumo de medicamentos para la osteoporosis, sin que disminuyan las fracturas de cuello de fémur (al contrario, a más densitometrías y medicamentos, más fracturas).

¿Qué decir con el embarazo? Recuerdas el de tu hermana. Ecografías, análisis, citas y re-citas, pruebas y más pruebas, medicamentos todos los días, baja laboral por el agobio de los resultados anormales...¡y todo innecesario!. En el embarazo normal no tiene fundamento ni siquiera una (1) ecografía de control, ni la determinación de O Sullivan y similares para la diabetes gestacional, ni el dar ácido fólico más allá de los primeros 20 días de embarazo, ni el tomar iodo (hace daño a la mujer y al feto), ni el tomar muestra para saber si hay infección vaginal-rectal por estreptoco beta-hemolítico, ni el continuo ir y venir para pruebas y otros dislates, como la consulta urgente en urgencias por sangrado en el primer trimestre (sin fiebre, ni dolor abdominal) para acabar con legrado a poco que te descuides. Convierten de facto el embarazo en enfermedad y a las embarazadas en enfermas.

Parto y mamografías
¿Qué decir del parto? Nada como la cesárea innecesaria, con anestesia incluida, otra vez el uso de la mujer como carne de cañón. Pero si algo lo expresa bien es la innecesaria episiotomía, un abuso cruel que demuestra el "poder médico" sobre el cuerpo de la mujer. Se demostró hace ya casi 20 años que la episiotomía de rutina se asocia a más daños, más desgarros que curan peor, más problemas del piso pélvico, más efectos adversos sobre la esfera sexual y más complicaciones ureterales y anales. Demostrarlo fue dificilísimo, porque "la ciencia contradecía las creencias" y no había modo de conseguir financiación para el ensayo clínico, ni luego publicar los resultados.

En ciencia hay mucho contraintuitivo. Como eso de que las mamografías no previenen el cáncer de mama, y que el diagnóstico precoz no añade vida sino perjuicios. Dicen los analfabetos estadísticos interesados que el cáncer diagnosticado con mamografía de cribado (de screening) se cura mejor, pero en realidad "cura mejor porque lo llaman cáncer, pero es cáncer benigno, que no produciría nunca daños generales". En Estados Unidos en los últimos 30 años se han "producido" 1.300.000 mujeres sobrevivientes al cáncer de mama que en están engañadas, pues el cáncer que les extirparon era un simple cáncer benigno, lo que llamamos los médicos "cáncer histológico". Es contraintuitivo, pero cierto.

La flor de la salud es la alegría
A las mujeres les hacen creer eso que vende la Organización Mundial de la Salud, de que la salud es el estado de perfecto bienestar físico, psíquico y social. Un imposible, vaya. No se dan cuenta de que puedes ser feliz y estar alegre padeciendo diabetes, o esclerosis en placa, o con una fractura de radio, o con ansiedad. Hay un tiempo para todo, y la salud no es dicotómica, caben al tiempo la salud y la enfermedad.

Es falsa la definición de la Organización Mundial de la Salud, y hace mucho daño que la mantengan. Estar sano es disfrutar de la vida, y saber disfrutar de lo que puedes tener. La flor de la salud es la alegría. Hay tiempo para llorar, pero también para reír. Hay tiempo para nacer y para morir. Con diabetes, o con hemorroides, puede ser feliz con ese amor correspondido. De la misma forma si tienes lupus puedes bailar localmente y consumir alguna droga que te ayude a desenfrenarte y a gozar. Una no tiene que ser un bloque muerto de seriedad para prepararse para estos trabajos sincopados y sin futuro que os ofrece la sociedad que están construyendo los canallas que han provocado la crisis financiera, económica y social, de la que quieren salir inmensamente ricos a tu costa, y a la de todos nosotros.

Ya te digo.

Epílogo
Descubriste la Medicina sin límites y el bofetón te ha hecho pensar.

No te quedes en el pensamiento. Pasa a la acción. Comprueba todo lo dicho y ahora escrito. Disfruta con la Sociología que te llevará a entender lo que no entendemos los propios profesionales de salud. Siempre encontrarás entre ellos los que tienen capacidad de análisis y de crítica. Sal del mundo académico absurdo en que te encierran. Rompe la burbuja que te atenaza. Supera la "cáscara amarga" del miedo al salir de la facultad. La vida te espera llena de sorpresas.

Ten alegría como flor de tu salud.
Afectuosamente, un iconoclasta científico, alguien dispuesto a pasarte la antorcha de la necesaria crítica a las ideas establecidas.
*Publicado en 



El Diario de Alvaeno

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