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jueves, 30 de junio de 2016

Reflexionas



Te levantas temprano, vas al baño, te miras en el espejo y recuerdas que ayer fue domingo, pero un domingo especial en el que todavía cabía la posibilidad de cambiar algo. Sin duda, te dices, siempre hay una salida, pero no, no la hay, al menos, tú no la ves, y también crees, según las circunstancias, que los demás tampoco la ven, y te dices, peor aún, ni yo lo creo, ellos tampoco.

Recapacitas ante el espejo que te devuelve la imagen exacta de quien eres, por muy temprano que te levantes o por muy tarde que te acuestes, siempre, cada mañana, te ves ahí, y ya no ves nada parecido a lo que viste ayer, quizás, te dices, son las ojeras de haber pasado una mala noche y entonces recuerdas que no es solo una mala noche, que llevas mil, al menos que recuerdes, sin poder conciliar el sueño.

Neurosis, te dices, es lo que padecemos, tú no, claro, tú te manifiestas con una estabilidad emocional a prueba de todo, frustraciones, fracasos y amores no correspondidos; neurosis, te dices, eso es lo que ocurre en el mundo, neurosis general, pero qué la produce, te preguntas, tú, sí tú, que no la padeces, claro, tú no puedes padecer una enfermedad de ese tipo, claro, tú no, el resto sí, sin embargo...

Te alisas el pelo, luego formas un cuenco con tus manos y lo llenas de agua, el grifo abierto, el agua corre, corre, corre y tus manos cuenco se llenan y se convierten en cascada que va a tu rostro y salpicas el espejo y las gotas sobre él no te dejan ver tu imagen como si la bruma hubiera nacido de tus manos, neurosis, vuelves a pensar y la imagen en el espejo vuelve tras la lluvia, pero sigues viendo a alguien que ya no eres tú, que no fuiste y piensas: neurosis.

Recuerdas que fuiste a votar, sí, el día anterior, domingo, hoy es lunes y sigues mirando la imagen que proyecta el espejo, sí, ayer fuiste a votar con la ilusión de que tu voto haría balancearse al partido que siempre gana las elecciones y por fin, el que has elegido, uno de izquierdas, por supuesto, tú, izquierdista, que no comunista, sí, tú eliges para darle tu voto a ese partido emergente de izquierdas...

Hoy es lunes y sigues mirando la imagen en el espejo y ves a alguien que pasa de los cuarenta, las patas de gallo se abren camino como riachuelos sobre un erial, de tus ojos cansados cuelgan las ojeras propias del insomne y ya sabes que no hay posibilidad de cambio, la maquinaria del poder lo puede todo, esquilma, elimina cualquier peligro que pueda hacerla detener y caen los votos evacuados por esos ciudadanos elegidos y electores y suenan las campanas y las tracas y tu tierra, esa tierra oscura, cuyas entrañas labraran los adeptos del dictador, se cubre de nubes borrascosas.

Coges la toalla, secas tu cara y desestimas volver a enfrentarte con la cruda realidad que ahora te muestra el espejo: sin empleo, en la cuarentena, sin ingresos, con un título con el que bien puedes limpiarte el culo, una hipoteca que como un dogal ahorca al reo, te rodea el cuello ajustándose a él cada día un poco más...

Enciendes la televisión y comprendes lo que te espera, a ti, sí, a ti y muchas como tú, ¡tantas!, te dices, cerca de seis millones de personas o más sin trabajo, sin sueldo, si nada más que la mísera hogaza de pan que os dan los que en ese momento celebran haber ganado las elecciones, azul se ve el paisaje, azul...,  recuerdas los camisa azules de aquella época, ahora sin yugo, sin flechas, pero con la misma consigna, el azul como emblema de una estirpe que lleva más de ochenta años imponiendo sus leyes, su poder, su tiranía...

Vas a la cocina, buscas algo en la nevera, pero al abrir la puerta compruebas que tu nevera ya no es lo que era, como tu país no es ya lo que fue, dices, ya no hay dictadura, mi país, te dices, es un país democrático, sí, tu país es lo que es, pero parece que tú o no lo ves o no quieres verlo.

Sin rumbo sales a la calle, frente a tu portal hay tres furgones de policía, una ambulancia y muchos curiosos, preguntas y te responden que se ha tirado desde el séptimo piso, quizás esperando ver aparecer al séptimo de caballería, una criatura, una pobre persona...

Te acercas al cuerpo que yace sobre la acera, tu corazón acelera sus palpitaciones y sientes que se sale por tu boca, tu corazón rápido, rápido..., y tú ahí, parado, detenido ante ese instante y esa imagen que ahora ves en el espejo: eres tú, sí, tú, que ayer domingo votaste a ese partido emergente de izquierdas, sí, tú yaciendo sobre la acera.




viernes, 17 de febrero de 2012

EDUCACIÓN – 5 – LA INCERTIDUMBRE

Por Ariel Poloni Dabalá

Los profesores jóvenes, y los no tan jóvenes, de los años 2000, ¿saben que antes del período de la dictadura, los profesores de enseñanza secundaria no tenían que elegir horas de clase, cargos, una vez que adquirían su efectividad? Una vez adquirida la efectividad, el cargo, las horas de clase en el  liceo en que tenía la efectividad, eran suyas.

¿Por ello, acaso, los profesores se “estancaban” en sus conocimientos, en sus métodos de enseñanza, en sus “gestiones” para lograr los “resultados”?  Es un hecho aceptado por todos, por consenso, que el conocimiento y el orden y la sistematización de los conocimientos y su transmisión social no sirve a los intereses de los poderosos y de los oscurantistas.

Había controles y se ejercían: los directores hacían sus informes, los inspectores los suyos. Los profesores tenían muchos caminos de superación – aunque no tantos ni tan facilitados como en estos tiempos – pero no necesitaban los “estímulos” de la “competencia” y la  “cantidad de dinero” a recibir para superarse. Competencia y dinero, así como incertidumbre, son palabras, conceptos y prácticas que sirven a los intereses de los poderosos y de los oscurantistas.

Algún desprevenido que lea esto puede pensar “Pobre viejo, ya llegó a la etapa en que “todo tiempo pasado fue mejor.” ¿Será?  Yo creo que sigo en la etapa en que la competencia, el dinero como estímulo máximo y la teoría y práctica de la incertidumbre son maldades, prácticas inhumanas que el liberalismo impulsó desde los inicios del capitalismo y que el neoliberalismo ha llevado a sus extremos más devastadores.  Así en 1960 como en 1980 como en 2000…

Sobre “incertidumbre”, un concepto originado en la ciencia, hay millones de palabras escritas y de opiniones. Aquí quiero focalizar en un concepto que se ha difundido popularmente: no sabemos qué sucederá mañana, aceptemos el hoy como es, no podemos cambiarlo. Sobre nada podemos tener certezas, la única certeza es “la incertidumbre” de mañana. En este envión neoliberal incluyeron la elección de cargos de profesores cada año y por puntaje. He preguntado cuándo sucedió el cambio, nadie parece recordar o saber.

La “incertidumbre” así entendida era, y es, parte de la práctica neoliberal: cuánto más incertidumbre para los archi-pobres y los asalariados, más certidumbre para los súper- ricos y los patrones. Por eso los empresarios privados pueden provocar crisis socio-económicas mundiales y luego pasar a integrar ministerios en los gobiernos en vez de ir a la cárcel.  

La educación, la enseñanza, en Uruguay  antes de la dictadura era una buena educación para el pueblo, era una real educación, constructora de ciudadanía y de ciudadanos, de libertad y de democracia, de respeto por el pasado colectivo, de responsabilidad por el presente y compromiso con el futuro. Por eso la dictadura hizo todo lo posible por destruirla. Era la educación a la que dedicó su vida, y su muerte, el Maestro Julio Castro, asesinado en 1977, bajo la dictadura del Dr. Aparicio Méndez, del Partido Nacional.

EDUCACIÓN – 6 – OTRA VUELTA EN LA ESPIRAL DE LA VIDA
Mañana 12 de febrero, 42 años atrás, mi amigo el Negro Reyes completaba los primeros trazos en una tela de lo que luego sería su pintura más recordada: 12-II-70. Marcaba la fecha en que el dictador Pacheco Areco intervino la enseñanza media. Era la época del “pachecato”, del Partido Colorado en el gobierno; ahora, en el gobierno está el Frente Amplio. Han pasado 42 años.  La mayoría de los profesores de aquellos años, tanto los revolucionarios como los fascistas y también los “yo no tengo nada que ver, soy de centro”, están muertos. Como mi amigo el Negro Reyes. De viejo. Pronto lo seguiremos los pocos que vamos quedando.
Pasó la dictadura y han pasado alrededor de veinticinco años de transición a la democracia. Los profesores que hoy tienen 40 años no habían nacido en 1970. Ahora es 2012 y el Estado todavía no ha reconocido que el período de la dictadura cívico-militar fue un período de terrorismo de Estado. Yo espero que se reconozca el terrorismo de Estado desde el año 1972, porque muchos compañeros míos y yo fuimos torturados en el cuartel del ejército en Durazno en 1972 y la tortura es uno de los componentes básicos del terrorismo de Estado.
Creo que es muy conveniente que los ciudadanos electores uruguayos, y los elegidos también, reflexionemos sobre qué es lo que estamos viviendo en estos años en nuestro país, sin cortapisas, sin engañarnos a nosotros mismos, sin orejeras. Es nuestras vidas, las vidas de nuestros hijos y de nuestros nietos, de nuestros seres queridos todos, del pueblo uruguayo.
“Los problemas de la enseñanza” en 2012 no es una simple casualidad, como tampoco lo fue en 1970. “Los problemas de la enseñanza” hoy es consecuencia directa del accionar del fascismo – ese que ya nadie nombra, como si no existiera –  a causa de la crisis socio-económica de 2008, como en 1970 lo fue a causa de la crisis de la época. La intervención de 1970 fue la primera intervención en la enseñanza y una flagrante violación de la Constitución. El fascismo en 2012 no va a cometer el mismo error que en 1970, si puede evitarlo: en lugar de intervenir la enseñanza buscará ejercer todo su poder para cambiar la Constitución.
Es interesante leerlo todo; transcribo sólo el primer párrafo: “INTERVIENEN SECUNDARIA Y UTU”
“VISTO: La situación caótica imperante en Enseñanza Secundaria y en la Universidad del Trabajo del Uruguay, y la necesidad urgente de adecuar la enseñanza media del país a los requerimientos de la época presente;…” Publicado en Acción del 13 de febrero de 1970. Obsérvese el vocabulario. Son palabras del fascismo interventor de la enseñanza en 1970. Han pasado 42 años. ¿Cómo habla ahora el fascismo?
El proceso iniciado con la intervención de 1970 se encauzó con la aprobación de la ley 14.101  – que constituyó la subordinación del sistema educativo al proyecto político fascista –, de enero de 1973, impulsada por, ¡oh, sorpresa!, el entonces Ministro de Educación y Cultura del dictador Bordaberry, el Dr. Julio María Sanguinetti.         

El Diario de Alvaeno

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